Te he venido a devolver todo lo que me diste tiempo atrás.
Sí, ya ves, parece que ocupe mucho ¿verdad? Parece mentira como en tan poco tiempo una persona pueda llegar a dejar un hueco tan grande.
Si te parece, voy a empezar por el principio. Guardo cada pequeño detalle, guardé cada milisegundo en esta caja y a veces se escapan algunos por la ranura, tengo que empezar a controlar esto de intentar recordarlos.
Aquí está el primer bote. El primer segundo, el que iba a decidir todo lo que vendría después. ¿Parece mentira, eh? Sólo contiene una mirada, pero con algo tan pequeño como el reflejo del sol en tus ojos verdes se empezó a escribir esta historia.
Aquí tienes tus sonrisas, algunas de las que me dedicaste a mi y todas las que te robé a veces cuando estabas pensando en tus cosas y clavabas la mirada en otra parte. Parece mentira que las recuerde una a una pero ¿quien no iba a hacerlo? Quizás nunca entenderás cuanto me gustaba mirarte...
En este bote están tus palabras, quizás piensas que es demasiado pequeño pero es que me ha sido imposible recordarlas todas... O quizás es que sea de las que piensa que a veces las palabras son lo de menos, que se las lleva el viento y acaban aparcadas en algún otro lugar de la memoria al que no podemos acceder nunca más. Pero están tus buenos días, tus preguntas tontas, las ocurrencias que me hacían reír e incluso si hurgas un poco encontrarás la última frase que nos dijimos. Se metió en el fondo y fue imposible sacarla de ahí para intentar por lo menos olvidarla.
Esto no es tuyo pero también te pertenece. Hay algunos más rápidos, como los de cuando te acercabas demasiado y éramos capaces de respirar exactamente el mismo aire, en el punto en el que casi era capaz de oír hasta tus parpadeos. Los más lentos quizás vienen de las horas en las que pasé tumbada en la cama mirando al techo y pensando que en cuestión de horas volveríamos a cruzarnos. Y los otros pues... cuando simplemente te miraba y me mirabas y me hacías la persona más feliz de este planeta. Quizás no necesites mis latidos para nada, pero creo que yo tampoco los voy a utilizar en una larga temporada.
También te puedes quedar mis recuerdos, es lo último que me queda por darte. A mi no me hacen falta para acordarme de ti... Así si algún día te sientes triste por cualquier cosa podrás rescatarlos de cualquier cajón y por lo menos saber que había alguien que te quería por encima de todos tus defectos y todas tus tonterías.
Bueno, creo que esto era todo, he intentado no quedarme nada, pero supongo que hay huellas que tardan tiempo en borrarse así que si quieres, dentro de unos años volvemos a pasar cuentas.
Bueno, creo que esto era todo, he intentado no quedarme nada, pero supongo que hay huellas que tardan tiempo en borrarse así que si quieres, dentro de unos años volvemos a pasar cuentas.
Solo espero que a partir de ahora tengas toda la suerte del mundo, yo podré vivir sin todas estas cosas y sé que al final terminaré por no echarlas de menos. Ni siquiera a ti.
Aunque pase lo que pase, si algún día decides volver, sé que bastará un solo segundo para volver a sentir de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario